Si tú, como yo, has tenido alguna vez la necesidad de coger una maleta, echar unos cuantos trapos y salir para cualquier lugar a zambullirte en la aventura de lo que no te es cotidiano, sé que comprenderás el motivo de esta página. Hoy, además de maleta, preparo esta ventana para que os asoméis a mis vivencias.
Para reflejar cómo me siento, para contar lo que aprendo, para que al volver siempre pueda, con un click, volver a vivir los días de mis viajes...
Bienvenido a este nuevo proyecto... este album de fotos vivo, este diario de paisajes, olores y sabores que aún no conozco.

domingo, 1 de enero de 2017

A VECES LOS ASTROS SE ALINEAN




Aunque es uno de enero de 2017 esta entrada no va sobre los deseos para este nuevo año, ni sobre astronomía, ni predicciones futuras, realmente hoy tengo necesidad de expresar un sentimiento muy positivo que he saboreado durante gran parte del día, me he sentido realizada, orgullosa de haber sido parte de un equipo de trabajo y de ver que el resultado de tantas horas de preparación, ha sido mas que bueno.
Tal vez es esta la sensación que mas me engancha de la Hostelería, la satisfacción que deja un buen servicio, unos clientes  que reconozcan tu trabajo, o simplemente se vayan contentos, satisfechos, o a veces, hasta sorprendidos.
Anoche,en el Meliá Costa del Sol, concluía con la Gran cena de Gala de Nochevieja, unas semanas de duro esfuerzo y hoy, tras la felicitación de algunos clientes y el agradecimiento al trabajo en equipo de mi segundo de cocina, en una entrada en su Facebook, me he sentido orgullosa de haber aportado un pequeño grano de arena a  tal hazaña y no es para menos...
Solo hay que pararse a  observar como para que un evento de tal magnitud tenga el resultado de ayer, la gran maquina debe estar bien engrasada. Desde la planificación, hasta la puesta en escena del servicio, son muchas las horas de trabajo que hay detrás y no solo me refiero al departamento de Sala o Cocina, es que en un Hotel, son muchos los puestos de trabajo que hacen que esto funcione para sacar la nota de sobresaliente, con la que poníamos fin al año.

Hoy he realizado un pequeño juego mental, que me ha servido para engordar un poco mas, si cabe, la satisfacción de la que os estoy hablando.  He intentado recordar a muchos de mis compañeros los días previos a la gala, muchos estresados o muy atareados, comentando detalles o solucionando problemas, planificando, probando o modificando; he jugado a imaginar ser, desde el Director, hasta el guarda de seguridad, pasando por ser, por un rato, un técnico de mantenimiento, camarera de piso, limpiadora, comercial, administrativo, recpcionista, jefe de departamento, friegaplatos o cualquiera de los puestos que engranan esta gran maquina y a parte de ser un juego algo agotador, llego a la conclusión, de que si no hay EQUIPO las cosas no salen y claro, que todo es mejorable, pero desde luego ayer concluía un año histórico en Meliá, por lo menos eso relatan los que mas tiempo que yo, allí llevan. Para mi el primero, por lo que no tengo con qué comparar, pero la sensación era la de un día en la que los planetas se alineaban y todo salía redondo.
Dedico esta pequeña entrada, con todo mi cariño, a todos mis compañeros y a la profesión de Hostelería, de la cual a veces reniego pero que tantas satisfacciones, como la de hoy, me ha dado.






martes, 25 de octubre de 2016

Ya va para un año...



Ya va para un año que volví a casa, a Málaga, mi tierra natal, la que he valorado tras su añoranza y a la que he vuelto en el momento que me he sentido perdida, abatida y algo cansada. 
Las aventuras tienen eso, no todo es bueno ni malo. Aprender, crecer, vivir, también agota y simplemente hay que parar y recuperar el aliento... Eso me he propuesto al volver a casa.
Los primeros meses me sentía casi de invitada y como si mi lugar no estuviese aquí, no he dejado en Alemania solo un trabajo y un buen puñado de amigos, se me quedan ilusiones, como siempre en mi vida, proyectos e ideas a los que no les acompañan las circunstancias; un piso acogedor, que ha sido mi hogar y además compartido con el que ha sido mi pareja estos últimos años. Todo esto pesa mucho e hizo muy difícil tomar la decisión, pero hoy casi un año después no me arrepiento, era una necesidad estar mas cerca de mi familia, retomar el contacto con mis amigos de siempre, volver a replantear caminos y objetivos laborales, dar un respiro al corazón y sanar mis emociones.
Comencé la nueva rutina pegada a mama pato, como buena polluela que sigo siendo, en casa, al gimnasio, dejandome mimar y pasando uno de los baches emocionales mas gordos a mis 40, pero no hay nada como el caldito reponedor que guisa una madre, con ese ingrediente imprescindible del amor incondicional. (Gracias mamá por estar ahí).

Como no puedo estar sin hacer nada, empecé por hacer mi espacio vital mas mio, y sin casi ni pensarlo me embarque en dos meses de obra en mi piso. Las duras tareas a mi me resultan terapéuticas y, romper, deshacerse de cosas, restaurar, construir nuevamente, son un reflejo de la vida misma. En un momento en el que me he sentido perdida, esta reforma me ha hecho reforzar mi carácter, reencontarme conmigo misma y bueno, he mejorado mi piso sustancialmente.
 




 Como no se hacer solo una cosa, me propuse hacer un curso de quiromasajista, igualmente el objetivo era tener la mente ocupada con algo que siempre me ha gustado y han sido nueve meses de curso, ameno, divertido y relajante. Me queda sacarle un poco mas de partido, sin duda, podéis llamar para pedir cita.


 

Estar cerca de mis amigas, Silvia, Julia, Mónica, Lourdes, mi hermana Ester, también me hacia mucha falta; mira que siempre tengo la suerte de rodearme de buena gente, en Alemania no me han faltado amistades, pero ellas ya me conocen y ahora tenían la tarea de recargarme las baterías. (Gracias chicas por ser esos colores radiantes en la película de mi vida).




Una vez finalizada la obra y a poco de acabar el curso, empiezo una nueva aventura laboral, esta vez en el Hotel Meliá Costa del Sol, los primeros días fueron algo durillos, un nuevo comienzo, una gran plantilla que sentía muy ajena a mi, aunque esto tiene también sus ventajas, y nuevamente el desempeño de un trabajo de ayudante de cocina tras tanto esfuerzo invertido, pero aún así agradecida y sintiendome afortunada por la oportunidad brindada. (Gracias Alejandro, por tu confianza)
En poco tiempo y tras una temporada de verano de aupa, el sentimiento ya es muy diferente, ahora ya estoy dentro de esa familia hotelera, aunque sea de manera eventual, ya he formado parte de alguno de esos capítulos que se ruedan y emiten a diario entre las paredes del Hotel y bueno, también fuera de ellas...
Nuevamente veo como aparecen nuevos personajes y sin querer ya están ahí, protagonizando momentos...

 Y ahora que? pues tal vez sigo en el mismo punto de partida, sin rumbo fijo, con la diferencia que me siento renovada, que encuentro en mis ratos de deporte, la paz que necesito, que duermo tranquila y me siento en casa, que en vez de ver heridas en mi corazón, veo que se compone de pedacitos, con experiencias y relaciones que lo sellan, que  aunque puedo sentirme frustrada laboralmente, por no estar o cumplir ciertas espectativas, he dejado los trapos al sol, me he tumbado sobre la arena y he dejado que el terral derrita todo esos sentimientos negativos que pesan en mi cabeza y hoy simplemente estoy aquí...   
y la vida es bella!!!


domingo, 12 de abril de 2015

UNA DESPEDIDA...

Llevo mas de tres meses queriéndome sentar a escribir esta entrada, pero me cuesta.
Es la primera vez que me siento a escribir para despedirme de una amiga. No es la primera vez, por desgracia, que veo partir a seres queridos y sé lo difícil o casi imposible que es llenar ese vacío que dejan.
No pretendo cargar esta entrada se sentimientos tristes, pues la intención es otra muy distinta, quisiera sirviera de homenaje y  agradecimiento a la que, en peculiares circunstancias, ha sido mi amiga y compañera de batallas en mis primeros pasos en Alemania, desde luego sin ella, creo que me hubiera costado mucho mas seguir con esta aventura.
No es la primera vez que nace una buena amistad en un curso de formación, esta vez era el curso de integración en la VHS, vaya, el primer curso de alemán que hacía en Neheim, ciudad donde he vivido dos años. Aquí he conocido a varias personas importantes en esta etapa, como mi dulce Sofía y Anastasia, cariñosamente " mis grecas", por ser ambas de Grecia, mi Laurita, santanderina, salá donde las haya y bueno, a la protagonista de esta entrada, mi querida "Frau Royo".
Los que me conocéis ya sabéis de quien hablo, pues en estos dos años he compartido con Mónica Royo,  mil historias.  Ha sido mi amiga, compañera eventual de piso y básicamente lo mas parecido a familiar directo en estas tierras. Siempre he dicho que es toda un personaje, con una personalidad arrolladora, luchadora y con un gran corazón, de esto último doy fe. 
Hablar de la historia de su vida daría para escribir una novela, yo solo os relato un poco sus dos últimos años en los que he sido co-protagonista. 
Como ella siempre decía " yo no tengo mas estudios que los que se aprende en la calle, pero no por eso soy ninguna ignorante" y desde luego a mi me daba tres vueltas en resolutiva, con un nivel de alemán de su escuela particular, pero ni el idioma era impedimento para ir a informarse o resolver cualquier cuestión o papeleo. Siempre dispuesta a ayudarme a la hora de buscar piso, de ir a la "casa de ratas", el Rathaus (ayuntamiento en alemán), ir de médicos y hasta de abogados, Desde luego, ha sido la que me ha empujado y animado a ir a estos sitios a resolver cuestiones, que para mi eran un mundo por no poder expresarme, pero para ella esto no era impedimento, al revés, ella me decía: "así practicas y aprendes, tu sonríe a todo lo que te digan y siempre di "Ja","Ja", que tienes siempre el 50% de posibilidades de acertar"
 No le gustaba Alemania, ni su clima, ni el carácter de los alemanes, echaba de menos, supongo que lo mismo que echamos de menos todos, ese carácter mas familiar y abierto de los españoles, pero sabía apreciar las cosas buenas que tiene esta país y estaba aquí, porque, que con la que está cayendo ahora en España, aquí sus hijos pequeños tenían mas posibilidades de labrarse un mejor futuro. 
Coqueta, femenina, enamoradiza, apasionada, alegre, divertida, pícara y muy avispada, así era la Mónica que yo he conocido, una mujer orgullosa de sus hijos, muy abierta de mente y moderna, siempre con una sonrisa y una broma que acompañara el momento, por agrio que pudiera ser. 
Si de cada persona que conocemos podemos aprender algo bueno, yo de ella me quedo con esto último, no dejar de sonreír y tomar con humor lo que la vida te va poniendo como obstáculos. 
Son muchos los cafés y cervecillas que hemos echado en el tranco de mi puerta, en el bar del Tomas  o en su cocina, siempre a la Española, sin cita previa.
Sé que era lectora de este humilde blog y allí dónde esté lo estará leyendo y presumiendo de ser hoy el centro de mis pensamientos.
Aprovecho y le pido disculpas por haber tardado en escribir, pero creo que evitaba este momento y me era mas fácil pensar que sigue allí liada con sus cosas, sus médicos y sus trajines y que he sido yo, la que sin mas, se ha mudado.  
Hoy hago un pequeño ejercicio de imaginación y la veo rodeada de sus seres queridos, los que antes que ella ya habían partido, la imagino igual de locuela, haciendo de las suyas, metiéndose con San Pedro, sacándole los colores, pendiente de los que ha dejado aquí abajo, y entre ellos me incluyo, porque en cada ocasión  que me acuerdo de ella, o se me viene alguna de sus frases o bromas, la siento presente y sé que vela por mi y se alegra de lo bueno que me está pasando.
"Frau Royo, se te echa de menos...
descansa en paz mi querida amiga y no nos olvides, nosotros aquí abajo no lo hacemos"










martes, 18 de noviembre de 2014

A MI HABIBI...



Menudo dos meses llevo de cambios: mudanza, nueva ciudad en la que perderse, nuevos empleos, minivacaciones intensas, curso de buceo y cómo no, nuevos personajes que añadir a la que viene siendo la película de mi vida.


Siempre digo que tengo suerte con la gente de la que me rodeo. En todo momento, siento estar en familia, porque los amigos, sean los de siempre o los nuevos y hasta los esporádicos, suelen darme ese calor familiar  que me hace sentir que realmente no estoy sola.
Como ya os he dicho, en estos últimos dos meses he ampliado el número de conocidos de manera exponencial, de repente soy un nuevo “pollito” en el gallinero, soy la nueva compañera de piso o más bien, la nueva “ocupa”, la nueva chica española en una fábrica de galletas o la nueva cocinera en un restaurante español regentado por un albanés y un portugués, con un equipo de cocina compuesto por un venezolano y un marroquí.
Cualquiera que estuviese en mi lugar se sentiría desbordado con tantas nuevas caras y en tan diversas situaciones, además de romper casi por completo con lo que venía siendo la rutina de mis dos últimos años en Neheim. Pues bien, yo lo estoy. 
No deja de sorprenderme cómo hay momentos en la vida que aparece alguien y en poco tiempo se hace vital y parece que estaba ahí desde siempre y es que las situaciones intensas llevan a eso y las convivencias más.
Los que de mi cerca estáis, sabéis lo indecisa que me encuentro, la de dudas que tengo de seguir esta aventura extranjera, hay momentos en los que la desesperación por cambiar mi situación laboral y las barreras que aquí me encuentro, hacen que valore volver a casa, aunque el panorama laboral aún no pinte boyante.
Desde aquí os doy las gracias a todos por escuchar mis quebraderos de cabeza, mis teorías y suposiciones y sobre todo gracias por el apoyo y consejos que me habéis dado, en especial a mi compañero de piso Ernesto, por su paciencia, por sacarme la sonrisa hasta en mis momentos de bajón y por los abrazos de buenos días, que me recuerdan a los de mi madre, que tanto echo de menos.
Después de toda esta introducción, vuelvo al motivo que me ha sentado hoy a escribir y es que entre todas estas nuevas personillas que van apareciendo últimamente en mi camino, ha aparecido una muy especial y que ha entrado arrasando: “ mi habibi” , como cariñosamente lo llamo.
Siempre he dicho que las mejores conversaciones, o por lo menos en mi familia es así, se tienen en la cocina y es que el calor de los fogones creo, dilata los poros y hace que los sentimientos afloren con más facilidad y sin darte cuenta, ante ellos, quedas expuesto.
Pues os podéis imaginar lo que es trabajar en una cocina… Son muchas las horas de preparación que se necesitan para que una carta de un restaurante, por sencilla que parezca, esté a punto a la hora del servicio. Estas horas son un mano a mano con tus compañeros pero a la vez, es una intensísima convivencia en la que se forja la amistad, la confianza y el cariño.
De mi humilde experiencia en hostelería tengo ese grato recuerdo de mis compañeros de trabajo, aún hoy, grandes amigos, pero en esta ocasión y en escaso quince días, esto más que entre fogones y a fuego lento, parece que he cocinado una amistad con receta de microondas.
Supongo que todo influye y que solo el punto de partida, que no es otro que estar fuera de tu entorno natural, en otro país y con una mochila cargada de incertidumbres, hace que todo se intensifique más. La cuestión es que desde mi primer día en el Restaurante Las Tapas, donde he pasado a ser la tercera componente del equipo de cocina, he encontrado la puerta abierta a lo que por ahora pinta a ser una amistad de las que no se olvidan jamás.
 Con el resto de compañeros he de decir que me encuentro igualmente comodísima y mimadísima, pues soy la única “señora” del grupo, (como jode ya que me digan señora, pero hay que ir asumiendo la edad).

Adil, mi habibi, es el personaje al que dedico hoy mi entrada, pues además es seguidor de este humilde blog de aventuras, le prometí que escribiría algo sobre él en algún momento.
Curiosamente ha nacido el mismo día que yo, eso sí, nueve añitos más tarde, pero los dos el 25 de abril. Natural de Tanger y desde los 17 años viviendo independiente en San Sebastián, donde ha hecho de la cocina su profesión y su pasión, pues aunque aún no ha encontrado el sitio donde desarrollar todo su potencial, lo hará. Hay momentos que lo escucho decir de  buscar otro trabajo menos esclavo, pero luego lo veo trabajar y sé que lo vive y lo disfruta y eso es una enfermedad de la que no te puedes curar, así que Adil, habrá que pensar en un modelo empresarial ideado para ti, aquí tienes socia incondicional.
El día de mi prueba de trabajo fue el pasado  3 de Noviembre, un lunes a las tres de la tarde comienza esta aventura. Vuelvo a colocar mi traje de cocina después ya de unos años sin trabajar. Algo nerviosa y torpona es la sensación que tengo de estos primeros días, pero curiosamente a diferencia de otras veces, tengo la sensación de llevar meses con mis compañeros. Con mi habibi ha sido algo increíble o tal vez,  tenía mucha necesidad de desahogar sentimientos que tenía algo reprimidos, pero es como si se hubiese leído las instrucciones de montaje, el tío me ha calado en un plis plas y con esa gracia que le caracteriza, ha hecho que abra las compuertas de mi corazón y me sincere. Si mi madre lee esto sé que dirá: tú tan transparente como siempre, lo mejor es, que lo he heredado de ella.
La cuestión es que entre bromas picaronas, desde el más tierno cariño, con gran positivismo y sobre todo con la alegría como ingrediente en todo, mi tocayo de cumpleaños hace que cada día ría sin parar 10 de las 8 horas que trabajo, y no hay terapia mejor para el corazón que la risa y más cuando esa risa se transforma en una bella sonrisa del alma.
Sé que nos une un puesto de trabajo en un extraño lugar, que tal vez en otras circunstancias estaríamos en planos paralelos, pero el destino nos ha cruzado y en escasos quince días has conquistado con habilidad mi corazón. Espero seguir riendo a tu lado, seguir sintiéndome tu “habibi” en el trabajo, seguir admirando como trabajas y que en plena bulla tengas un segundo para cruzar una mirada y soltar una de tus chorradas o piropos, quiero seguir transmitiéndote esa tranquilidad que dices que te inspiro, quiero que siga creciendo esta complicidad que hay desde el primer momento y que se forje una buena amistad entre fogones y fuera de ellos. No pierdas nunca esa alegría que te caracteriza, esa pizca de locura, frescura y poca vergüenza que le echas a todo, chuleras como no hay otro, pero cargado de buenos sentimientos, “moro” hasta la médula para lo que te interesa, pero abierto de mente, eso te hace más que especial. 
Siempre digo que mis amigos son mi mayor fortuna y contigo sumo otro tesoro encontrado y hoy me siento capitana orgullosa de ondear mi bandera pirata.









martes, 4 de noviembre de 2014

COMO PEZ EN EL AGUA

Seguro que habéis observado mil veces como se mueve un pez en el agua, con que sencillez y elegancia lo hace...
Yo he querido experimentar, sentirme pez bajo el agua  y ver un documental de esos que siempre me han embobado, esta vez en directo.
La experiencia no ha tenido desperdicio, pues además de necesitar desconectar por unos días, he alcanzado unos de los objetivos de mi lista de cosas por hacer alguna vez.
Tras una semana algo liada, de tejes y manejes, firmas de contrato, finiquitos y hasta alguna mentirijilla que tuve que echar, pude poner rumbo a Cabo de Palos, Murcia
Eran muchas las emociones que empaqueté en mi maleta de no mas de 10kg, sigo volando con Rynair, supongo que me ilusionaba enormemente correr esta aventura marina y una vez mas, vencer el miedo que da verte en un medio para el que el ser humano no está preparado, pero que con ingenio lo vence y lo mejor de todo, lo hace casi suyo y se permite el lujo de disfrutarlo. 

He tenido una suerte enorme, he disfrutado de un clima excepcional para ser noviembre y he realizado el bautismo y el curso de iniciación con instructor particular, Ángel Manso, en el centro de Buceo El Naranjito. No sé si el mejor centro de buceo de Cabo de  Palos, pues no conozco otros, pero a poco son excepcionales, sin faltar en ningún momento a la profesionalidad y la rigurosidad que la actividad requiere, dan un trato familiar y acogedor como en pocos sitios. Agradecida y satisfecha les dedico esta entrada a los integrantes del centro y en particular a mi profe, que ha tenido ardua tarea y mucha paciencia conmigo. Gracias Ángel por hacerme tanto reír, hasta bajo el agua.
La primera experiencia fue el bautismo, es la primera toma de contacto con todo, con el traje, aletas, gafas, botella, regulador (tubitos como yo los llamaba), y su correcto manejo y montaje. Realmente en este momento no tienes que saber mucho, pues en esta primera inmersión el instructor hace todo por ti y solo tienes que familiarizarte un poco con el respirador y dejar que los nervios no te aparten de lo que va a ser una experiencia decisoria para seguir aprendiendo.
Las inmersiones que he realizado a lo largo del curso han sido en Cala Correos, frente al faro de cabo de Palos. La temperatura fue durante toda la semana genial y la visibilidad dentro del agua muy buena.
Aunque sinceramente, durante el curso yo no paraba a pensar en nada de esto, solo intentaba poner en práctica toda la información teórica que estaba recibiendo y claro está, no liarla parda. Aún así hay instantes en los que pude dejarme invadir por el  silencio y disfrutar del espectáculo submarino.
Sé que no he sido muy mala alumna, aunque vayan contando por ahí otras cosas, sé que no tengo un estilo de buceadora elegante, mas bien soy una croquetilla dando vueltas y a la que habría que atarle las manos para que dejara de aletear, pero es que no es fácil!! lo parece y lo será cuando ya tenga la práctica suficiente, pero por ahora me es imposible dejar de moverme.
Las clases y los ejercicios fueron bastante bien y sin problemas, salvando que la comunicación bajo el agua no ha sido mi fuerte y que encontrar el manómetro para ver la cantidad de aire, en alguna ocasión, fue motivo de risas para mi monitor. Tras un examen tipo test y habiendo realizado las inmersiones de entrenamiento, ya puedo decir que tengo mi curso PADI Open Water Diver o buceador 1*, pero aquí no queda la cosa... llega el día de mi primera inmersión en la reserva, con mas gente y aunque pegadita a mi instructor, nerviosa era poco, como me encontraba en ese momento. No quería que me invadiesen los nervios, que no controlase la flotabilidad y, o me fuese al fondo, o me comportase como un globo de feria escapado de las manos de un niño, por lo cual, mi concentración era casi máxima en estos quehaceres y solo pude disfrutar pequeños instantes del color del mar, del espectáculo marino que dan los peces, de la cantidad de especies que hay.
Respiré tanto aire que mi inmersión duró solo 34 minutejos, tanto desgaste nervioso bajo el mar, hace que consumas aire muy deprisa y yo como buena principianta, así de rápido lo consumí.
Pero ya subida en el barco, esperando al resto de compañeros, sentí por un instante que esta experiencia ha sido de las mejores que he tenido en la vida y que siempre que necesite calmarme he de recordar la sensación que da estar bajo el mar y ser parte de semejante escenario.
Como colofón a esta experiencia el Domingo pude compartir mi última inmersión en Cabo de Palos, en la reserva, esta vez de la mano de la persona que ha hecho realidad esta aventura en este momento, mi amigo Moisés Chanfreut. Gracias de todo corazón y no cambies nunca, eres de verdad increíble.
Esta inmersión si que marca un antes y un después, pude controlar algo mas mis nervios y disfruté de verdad del baile al unísono de las Bogas cuando se sienten en peligro, los majestuosos Meros, las Morenas, Lechas o simplemente el color y la luz atenuada en el agua resaltando la bella orografía del enclave en si.
Tal vez no he llegado a sentirme como pez en el agua, pero si he dejado que mi mente se impresione con la  mezcla de sensaciones que proporciona estar bajo el mar.






miércoles, 10 de septiembre de 2014

ESPERANZA DE AMOR..

Hace unos días mi hermana tenía uno de esos días de vacío, como ella los llama, en los que, los que estamos solos o hasta muchos sin estarlo, sentimos la falta de esa persona que te da calor, almohada en la que reposar tras un largo día, con la que compartir ilusiones, retos, penas y alegrías, por la que te preocupas y la que sencillamente llena ese vacío que todos tenemos dentro...
Comparto con ella, que después de unas cuantas relaciones, el corazón tiene ya algunas cicatrices, pues ha sido inevitable sentir la herida de un desengaño o  de una ruptura. Me acuerdo con cariño de una amiga, que me dijo en una ocasión, que sufrir el mal de amores era devastador para el cuerpo...
Yo hoy, y ya que está de moda, le quiero dar la vuelta a la tortilla, quiero ver estas experiencias en su lado mas instructivo y quiero sentir esas heridas, como cicatrices que solo son el borde de cada una de las piezas que conforma el puzle de mi corazón.
De todo se aprende y hoy por hoy, creo que soy la persona que soy, gracias en gran parte a los chicos con los que he compartido etapas de mi vida o solo efímeros momentos, de todas las experiencias, hasta de las negativas, me quedó algo. Con ellos he crecido como persona, me he apoyado para subir otro escalón o  simplemente para ver el reflejo de mi persona. Con muchos mantengo una bonita amistad, pues siempre he intentado que sea el ingrediente principal en mis relaciones y con los que no la tengo, es porque los caminos tomaron rumbos muy diferentes o tal vez no mereciese la pena, pero ahí quedan, en el recuerdo... 
No pretendo relatar las mil y una aventuras amorosas que he tenido, eso lo dejaré para cuando decida escribir una novela, mas bien hoy quiero pensar que sigo siendo esa chica enamoradiza, romántica y dulzona y que por amor es capaz de hacer locuras... Tal vez ahora me haya vuelto algo mas racional, aunque sinceramente lo dudo, el que me conoce sabe que el único motor que me funciona es el emocional y aunque lo llevo a ralenti desde hace un tiempo, está deseoso de volver a rugir con fuerza...
Creo que desde la consciencia ahora sé, qué busco o tal vez mas fácil, qué no quiero a mi lado, pero no hay día que mi subconsciente no le pida a Dios que vuelvan a mi vida esas sensaciones que sólo tiene una cuando padece de Amor...
A veces pienso que eso no vuelve a pasar tan fácil, pero otras creo que todo lo contrario, que cuando se dé el momento y realmente crea tener a la persona por la que volver a padecer esa dulce locura, me dejaré llevar de nuevo, volveré a sentirme protagonista del cuento, veré esos colores que solo se perciben en ese estado de embriaguez que da el estar enamorado, escucharé las letras de las canciones creiendo a ciencia cierta que han sido escritas para poder expresar lo que siento, bailaré en cualquier lugar, sonreiré mil veces al día cuando por un segundo recuerde algún tierno momento, y dejaré que esa sensación de felicidad impregne cada poro de mi piel...
Tal vez os suene todo esto algo ñoño, pero realmente creo que es uno de los estados mas placenteros que nos brinda la vida...estar enamorados y yo no renuncio a ello...
Dedico con cariño esta entrada a mis Ex, porque seguiréis siendo parte de mi por el resto de mi vida y a mis parejitas modelo,  (Quico y Loli, Mónica y Josemi, Lourdes y Jose, Julio y Zingui, tito Luis y tita Mariajose, entre otras) por mostrarme las mil caras del amor verdadero y hacer que no pierda la ilusión.

jueves, 31 de julio de 2014

UN KIT-KAT PARA MARTINA

Para los que estamos fuera de casa, recibir una visita, es algo de lo mas especial que se vive en la distancia.
A mi se me suma ese afán y disfrute que me da preparar mi casa, cocinar para mas de uno y en definitiva hacer lo mas acogedora posible la estancia para mis invitados. Creo que algún día debería plantearme en serio gestionar una pequeña fonda, hostalito o albergue, sé que me iba a gustar la experiencia.
En esta ocasión la visita ha sido de lo mas especial, pues he tenido la suerte de compartir unos días con mi amiga Ana, con su Borja y lo mas lindo que estos dos personajes han hecho juntos, que es la pequeña Martina...

El reto ha sido para todos, para mi, no bastaba con preparar mi casa y algo de comida, he tenido que poner en práctica el master en tita que llevo años haciendo, he tenido que buscar carrito, silla para bebes para el coche, cuna, pañales, potitos etc, para que a la peque no le faltara de nada y a sus abuelas no les diera un soponcio de saber que con solo 8 meses viajaba a otro país y no iba a estar atendida.
Para los papis, ni os cuento, quieras o no, tenían la preocupación del viajar en avión, (además han volado con rynair, toda una aventura) y para el resto de familiares pues igualmente nervios y preocupación por la pequeña.
Gracias a Dios todo salió a pedir de boca, además de contar con la genética 4x4 de Martina que se ha adaptado a todo.
Es curioso como el mundo de los adultos se para por completo para girar en torno a tan diminuta criatura, creo que estos días me he sentido emocionada al subir al tiovivo particular de Martina. He reído con mi amiga Ana, como siempre hacemos cuando estamos juntas, pero esta vez deteniéndonos a observar los cambios que forzosamente hace el hacerse madre y que ella lleva con su especial y carismático desparpajo...
Admiración a la labor y paciencia que constantemente practica Borja, y disfrute en el mas amplio de los sentidos por cada ratito que he tenido a esa simpática y graciosa enana donde las haya, que sin decir aún palabra pero, con esos ojazos, lo dice todo.
 
No puedo terminar esta entrada sin hacer una mención especial al segundo gran protagonista de esta historia..."El cochecito prestado". Grande, ande o no ande, es una de las frases que puede definir bien la características del super Kinderwagen que me han prestado para estos días.
Creo que Borja se ha ido hasta con agujetas, ese carro con ruedas mínimo para la nieve, y que solo conoce la marcha hacia delante o hacia atrás, que un giro era toda una maniobra y que pesaba como un tractor, ha sido motivo de mil de nuestras risas, casi culpable de un atropello, pero que en realidad, para la pequeña ha sido como ir en limusina de bebes, o eso pensábamos nosotros al verla tan chiquitina en tremenda anchura.
De todas formas he de agradecer a Samawal y a Jorge la ayuda prestada con el carro y la cuna, han sido de lo mas útiles.



Por unos días rompí mi rutina, perdí la noción del tiempo o fui mas cociente de él, pues los horarios de comidas y siestas son de lo mas importante para un indefenso bebe, pero a la vez la simpleza de ver a un niño como tiene solo esas pequeñas preocupaciones, comer, descansar, reír, descubrir y no estar solo, hacen que reflexione y por un instante vea, que es tremenda la complicación que lleva implícita crecer, que independientemente de la suerte de cada uno, todo se vuelve complicado o retorcido y tal vez en volver a simplificar, está es secreto de la felicidad.